Jigsaws

“Just as you take my hand
Just as the drinks arrive
Just as they play your favourite song”

Vamos, niña ciega, agarrá el costurerito que ya es hora de ir retomando el patchwork.
Así la despertó. Maneras y maneras, formas y más formas. Pero que no se queje, por favor, si recién, hace instantes, abrazada a su monstruo mostraba sus penas al pasto (imperio de lo reciclable de casi todas las cosas) y se dejaba marear por el loop de lo sabido.
Que no joda ahora. Después de todo, qué tanto le puede costar recomenzar con el bordado?

La circunferencia, amiguita de lo plano, se arma cuando la niña se dice, se desdice y vos te quedás parado de esclavo ante la opereta ritual. Qué virtuosismo! Ella se tira de los pelos, se te cae de los dedos y te nombra Elemento.
(completan la idea varias lagunitas en las que se bañan las veredas y todo lo demás: Plantas, gnomos, “parole, parole, parole…”)
Y entonces se incorpora: Te tiembla acá, viste, y se señala ahí, en el cambio.
Digo y nombro, retruca, pero ya no le queda nada más que la ficha con las diferencias que hay entre el mapa y el posible territorio.

– En cuál terreno hemos de construirte? Habrá que nivelarte, cascarita? A vos te parece?

Y si. Si hasta la soguita hecha de brazos se desvive por salvarse de entre todos de colores, por qué ellos no?
“Luminosa” dijo (“wish away the nightmare, you’ve got a light, you can feel it on your back”).
Y era así, nomás, aunque no lo pareciera.
(ya no puedo reconocer las canciones, tengo un nudo en las cuerditas)

La tipa (los niños crecen rápido, casi de un día para el otro te diría) ahora habla del hijo (que también crecerá) y sangra energía, pobrecita.
(y mirá que habiendo cosas para sangrar, inteligencia, por ejemplo, vos viste, se iba en energía la infeliz… qué pelotuda).

Todo esto es demasiado complicado de explicar. Si no estuviste, no vas a entender. Éramos veinte y parecíamos como treinta o treinta y tres. Nos habían cosido a la tela para que fuéramos un barrio pero no sé, ahí la cosa venía medio de sin bromas, de ver qué tenés para ofrecer y hasta dónde podrías recibir (si, aunque suene licencioso o arriesgado, cada tanto tenés que dejar que te den) determinadas puntaditas.

Y después a laburar de cosquilla para que nadie te pueda venir a quebrar las vertebritas.

Algunos se molestan por asuntos de dinero, otros porque la energía se les pueda ir a borbotones, pero la mayoría se preocupa porque la muerte los vaya a dejar muy solos.
Se llevaban a mi hija y a mi amor… (la cara desencajada de lo humano y puesta en pose de “Yo bananas no te como”)
Si no estuviste, no vas a entender, pero te cuento que la radio viajaba por los celulares, por el aire y la physical manifestation (ayer el rocío se hacía la niebla) te entraba por los poros.

Igual siempre hay alguien que está mucho peor.
(a él le entró la vida por el culo, imaginate, así que para qué preguntarle si se siente presionado)

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2 comentarios to “Jigsaws”

  1. DudaDesnuda Says:

    La semana pasada no podía entrar a tu blog. Ahora que puedo, para variar, no entiendo un catzo pero eso de que la vida le entró por el culo, no deja de impresionarme. Me acuerdo de los enemas y me pregunto si aquello no habrá sido la vida tratando de manifestarse.

    Besos y cirulaxia

  2. Luc Says:

    Yo estuve, por eso entiendo. Y se ve que la luminosidad es tan poderosa que se propaga y dura. Es decir, está ahí para quién pueda tomarla de la soguita. No se apaga

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