Carnita

Yo nací vaciada de origen. Todo se redujo a un accidente, a un ensamblaje aleatorio de circunstancias en el que quedé como mera observadora de lo colectivo.
Como quien se extrema desde la placenta sabiendo que la herida no va a cerrarse, los vi irse y llegar a todos sin nombre ni despedidas. Desapegada de los actos, para qué interesarme por nada? Una perpetua dejación (demasiado obscena tal vez) de la curiosidad que nunca tuve y del conocimiento al que nunca aspiré. No puedo separar mi desinterés de mi comportamiento. Considero un ejercicio inútil investigar si lo que se busca es caer en el hueco avaro del Otro y, solamente, concurrirlo.

Levanto los ojos y lo veo todo. Un lugar privilegiado. La escena dura unos pocos minutos. Ellas arrancan, tironean, engullen. Luego desaparecen. Se van igual de volando que como llegaron. Los Otros también desaparecen. Se renuevan. De ambos bandos. El teatro bidireccional es lo que más trabaja cuando todo descansa.
Busco algún resto de pelo o de sangre. Otro me llama. Es gratis, me dice, y me señala un visor panorámico. Voy. Exploro con mis nuevas (y gratis) lentes las restingas. Por entre las grietas se cuela la creciente y yo quiero tocarla pero, aunque ahora se ve más cerca, sigue lejos y además están las barreras (y el respeto hacia ellas, claro).
Otro me apura y yo bajo un escalón y cedo el lugar ante el visor. Sólo es comida de gaviotas, pienso. Nada más que eso. Nada más que comida de gaviotas.

La fauna y sus muertes. Debí sospechar que tanta fauna a morir ante nosotros era un presagio disgregado.
Por qué la muerte se demora tanto en ejecutarse sobre ciertas cosas? Lo explícito del frío hasta en las plumas más profundas nos ajena del verbo. Hay un descompromiso que fluctúa entre la memoria y el temor al arrepentimiento. La desatención vs. La curiosidad rígida. Querida, no te subas, me soplan al oído. Sin embargo, la memoria de los órganos de a ratos funciona y trae la pausa del golpe.
Se vive para eso. Para ese instante, el de la partícula que castiga o recompensa.
Nadie habla nunca de la Otra belleza.
Algo me distingue de las Ostras. Es gracioso.

Cómo que no hay fotos? No. Pero te acordás de todo? Casi. Es que todo era inminente. No había tiempo para fotos. Qué tal por acá? Nos cortaron el teléfono. Está bien, hay que dejar de usarlo de vez en cuando. Y vos qué pensás hacer? Me vuelvo ahora. Y tu equipaje? Es todo esto redondo? Te parece raro? Una Orca. La forma, no sé, una Orca. La forma? Las formas se agotan, se redondean, el sueño se agota, la voz se redondea, todo. Si. Y tu sábana? Llevás tus sábanas? Si, y dejo la espátula. Mejor. Decime si algún día necesitás que te peine de la tapa de la mesa. Seguro, pero ahora contame sobre vos. Contame lo que quieras. Las ovejas? Las ovejas pasan de a montones. Cuántas son? No hay fotos. No? No. Qué puedo esperar, entonces? Otra vez? Cerrá los ojos y contame. No pienso cerrar los ojos. Bueno, decime entonces qué querés ante la muerte: la apretada insignificancia de lo serio o la carcajada completa?

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6 comentarios to “Carnita”

  1. Ignoto Transversal Says:

    chau loco… chau.

    bien venida.

    beso.-

    PD: el viento frío provoca cosas (a veces). te juro, hay días en los que estoy menos… no importa, ahora es noche… tengo música africana, guisqui y parisiennes

  2. pablo Says:

    día 2:
    ¿alguien puede detener esta quijada, porfavor? gracias.

    el viento frío son los padres.

  3. V. Onoff Says:

    La muerte se demora porque nunca supo muy bien cómo encarar esa rara cosa con la que solemos enfrentarla, que es la belleza. Acaba ganando, pero no por su mérito, sino por nuestra falta de constancia.

    Más que indicado este tema en este momento nuestro, ¿no?

    Gracias, Laviga, por muchas más cosas de las que se imagina, pero gracias.

  4. DudaDesnuda Says:

    Bueno, yo nací contra mi voluntad (contra la voluntad de mis padres, también), pero andá tomando nota que, ante la muerte lo que quiero es rajar. Si me agarra es porque no corrí lo suficiente o porque ella corrió más rápido, que no es lo mismo pero es igual.

    Besos y carreras

  5. Laviga Says:

    Josef, una noche con música africana, whisky y parisiennes? Te falta la hamaca paraguaya nomás!
    Bellísimos tus pagos. Algún día te contaré.
    Pablo, me gustaría decir que es el frío, pero te darías cuenta. Mirale el lado positivo al asunto. Debe haber uno.

    Onoff!!!!… qué decir… Su regreso es… es…. Su presencia… su presencia es a este blog, como… como los neones a las autopistas? la música a las discotecas? el protector solar a las dunas?
    Ponele…
    (No, gracias a usted, Conde)

    Duda, lo que es a mí, no me va a correr mucho. La voy a estar esperando con mi pedigree en la mano. A ver quién sale corriendo entonces…

  6. Matu Says:

    Definitivamente, concurrirlo.

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