En cubierta II

“Vivirás mejor, Licinio, si no te adentras”
Horacio

El cadáver del último infectado flota de espaldas.
(no es una visión disonante con el resto de lo que ya hemos visto).
Vemos cómo el cadáver se aleja desde la perspectiva enferma de los que creen que todo sucede por afuera de uno.
El cadáver se aleja y a bordo nacen los rumores y todos volvemos a nuestros quehaceres como argumento de emergencia para cambiar de paisaje.

-Vivir es querer ser otro.

En este barco no hay cuadros ni imágenes ni fotos.
Algunos vivimos a la espera de que otros más también se pierdan y lleguen.

(nuevas caras para que no todo sea una eterna despedida)

Otros, acaso los indolentes, se contentan con los fantasmas que ven pasar por entre el humo de los cigarrillos.

-Vivir es creer ser otro.

El capitán ha ordenado una gran fiesta para esta tarde.
Deberemos vestir a los maniquíes y no decir nada sobre la falta de música.

(a él no se lo contradice ni se le da consejo si no lo solicita)

Nuestro capitán es un príncipe, un emperador, un hombre reservado que ante un cadáver resume que no hubo curación y regresa al timón para retomar la marcha y olvidar.

¡Y ahora se adelanta, bravo, apretando al mar contra la orilla esférica y abriendo tajos en el agua para que despierte y nos alimente!

(nuestro capitán obliga al enemigo a alimentarnos y el agua pliega su soberbia y entrega su sal sobre el alcohol y los manteles).

-¿Adónde se habrá escondido el perro que nos lamía la cara?

Luego de la fiesta, y como cada noche, comenzarán las historias de peatones. El capitán lo ha dispuesto así para los insomnes. Una tras otra se sucederán las historias y los narradores de asfalto y los insomnes sonreiremos mientras pasa la noche y los libros se siguen muriendo sobre la mesa.

(por la mañana volveré a mi posición y me llevaré conmigo a mis dos gatos)

Seguimos navegando y es primavera y el orgullo despliega su escándalo y libremente exhibe su calavera.
La guerra tiene eso: o matás o te matan.

(y si hemos de matar, que sea con determinación y presteza)

“La ruina de muchos comenzó con un pequeño asesinato al que no dieron ninguna importancia en su momento.”
Thomas de Quincey

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7 comentarios to “En cubierta II”

  1. Des Colgado Says:

    I want to talk about you

    http://boomp3.com/listen/c0amvxhl8_4/ulf-wakenius-group-i-want-to-talk-about-you

    beso.-

  2. Gisofania Says:

    Mientras leía tu historia lo escucho a Luca Prodan que en un reportaje dice “anden o no anden, traten de entenderse”

    Me gustan los disconformes ingenuos; andamos huérfanos de ellos

    (snif)

  3. Tamarit Says:

    Linda esta serie. El de ahora me gustó más todavía.

    Nos vemos.

  4. Laviga Says:

    Joseph, no insistas con el Jazz, redios!!!! Qué condena!
    Giso, cuando escriba una de trenes, voy a poner esa canción de los andenes que vos decís.
    Tam, y esperá a ver la parte en la que se les crujen todos los mates, vasaver…

  5. Ano Nimo Says:

    bien.-

  6. DudaDesnuda Says:

    La guerra debe ser una cagada pero, si alguien intenta matarme el que no tiene razón es el otro. ¿Eso me convierte en asesina o justiciera???

    Besos y balines

  7. Laviga Says:

    Bien.
    Duda, en asesina. La justicia no existe.

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