Archive for 29 marzo 2007

Desprendimiento de Iris

marzo 29, 2007

Tu cama transpira mi nombre.

Esta comunicación errática, simbólica, cadáver sintáctico del ombligo inicial, de fecunda y racional ausencia, ha de acabarse pronto.
La lengua se deja caer en la tempestad que practican en mi boca las palabras atadas a este paréntesis de carne.
Los párpados rayan el braille leyendo la danza del papel acribillado, esas cúspides que del reverso enfosan también hasta al más valiente.
Silencios, que escritos entre los rumores prolijos del pentagrama inconsciente maquillan lo más ínfimo volviéndonos a todos mucho menos vulnerables.
Silencios como clavos marcando bien la herida, salivita miserable en la desolación de las noches.
(respirás un presente que te hunde en los zapatos mientras tu sed de vos mismo se te chupa en los mirrores con cada agudo y convulsivo y militar estancamiento)
Silencios que se amoldan al viento, celados por portones que la nausea segrega de tanto analizar la imagen de tu risa nerva, amargadrama lasciva de tu hambre con lujuria (que no cede).
Tu revés al agua y al aire mueren provocarme y yo me quedo callada porque sé que son sólo los últimos vuelos del hermoso vino de tu pena, un último vuelo antes de escapar (uno de estos días).
Y todo para que yo mire

(ellos se alzan nuevamente)

Yo miro

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Ramnusia

marzo 27, 2007

Tengo un hueco en el ojo. Desde ahí no se ve nada. Alrededor hay color, brillo y contraste, pero adentro nada. Mi psique siempre descarga su cliba en mis ojos. Me los pica, me los cierra, me los fuma. Esto pensé hoy cuando frente a la pantalla ya no pude ver nada. Los médicos dicen que es temporal, pero yo no les creo.

Hoy le ofrezco una bala a quien pueda mirar esta realidad de infamia dormida, de puerca pista almidonada, seca, sin dársela de consejo, de buen augurio o remediante.
Considerando clase a la póstuma elegía sintáctica, nada menos que decir que el silencio parcial es como un buen estornudo de diamantes filosos. Y darle a los ojos es fundamental. O que floten a la deriva de los planetas. Una abstención de pensamiento y acción, mas nunca de palabras, que son prismas, disfraces múltiples según el día, el ánimo y qué tan lastimados estén los meñiques.
La literatura parásita, que obliga al constante pedaleo de signos y a encallar en arenas superficiales nuestra calabacita calada, es dejada de lado y la miramos como quien espera ver pasar nuestra casa en lugar del cadáver de enemigos que no existen.
Si en el recuerdo de mí, solo hay su vergüenza peor, la del cristo que llora de dolor y de hambre, tan trémulo el ánimo, no sabe ser vergüenza y baña de explicaciones, de tristes y fatuos entendimientos a lo que ya ni duele ni tanto en la sonrisa, entonces es que hay un tiempo verbal infinito imperfecto sobre el cual yo me ofrecería a intentar una conjugación simple a su primer y único modo posible, subjuntiva, conjuntiva y elegantemente, algo que pasme al mundo, que le anuncie que siete colores sobran, que con mucho menos la cosa igual marcha, que un pisotón en el colectivo no es nada más que un desequilibrio universal, algo así como una bomba nuclear pero en chiquito, que la gente no quiere hacernos tanto tanto tanto daño. Supongo. No sé. Creo que al respecto sigo algo confundida.

Habraque…

marzo 22, 2007

Habráquetraducirlocomoalosabismoshabráquemasajearlo
como a los silencios
habráquetolerarlocomoalasparterashabráquerecortarlo
cuando se nos dilate
habráqueprogramarlocomoalosplacereshabráquecontemplarlo
como al infinito.

Ya nada proteje, no hay espesores entre lo eterno y la paz del llanto acabado de evaporarse sobre las letras cementadas unas sobre otras y al sol, siempre tan frágiles, tan pulcras bienvestidas. La miseria que fluctúa entre orgasmos centrífugos y el hecho de sabernos portadores sanos de un alma con problemas. Será posible también vaciar de a uno a los átomos? La geometría se despliega dándole a las cosas formas espiraladas, todas dirigidas al centro mismo del residuo más cercano a nosotros. Miente quien dice que el cuerpo es un traje para el alma. Nadie puede desnudarse para adentro las llagas breves y confusas con sabor a anzuelo o a adjetivo exacto que calme un poco a este ojo que me lee rápido el paso por el mundo. Relatividad impaciente, espacio estructural para vidas a llegar, un encargo de atmósferas serenas que bloqueen la pretensión dispersa de ser. Inclasificable la expresión que acompaña a ese muñón de entorno difuso, lejano y fuera de plano, de foco y de mi ser impermeable.
La realidad entra para salir trastornada y convertida en un objeto del pasado. Hereda al infierno renovado, y cada día sale, con más y más
y más carga.

Peón 4 rey

marzo 19, 2007

Perdón,
hoy hay “cierta acidez dictándome los silencios”.

Es como desnudar al cielo de sentido.
Como caminar el laberinto de los dedos buscando la hiel que descamó las certezas.
Como llegar al puerto vistiendo murgas y tambores oxidados y un color a rancio, a malestar, al inseguro equilibrio de las mañanas desgrasadas.
Así es el instante que desflora y atraviesa anestesiado al himen de las horas. Y ellas se cuelgan del vestido y sangran, percibiendo al pavimento con el gran angular de la sospecha.
El pelo lacio, largo, todo está lloviendo carne abajo, verano y paisajes.
Es necesario un brebaje absoluto que ayude a anestesiar lo que falta que enhebremos.
(El ovillito de la vida o el collar de los absurdos?)
Es necesario un potaje de galeras de mago blanco o de magias furibundas.
Un guiso de panales, una sustancia colectiva. Un té de universales.
No sé, algo así. O parecido.

Arcade Waters

marzo 19, 2007

“Does anybody else in here
Feel the way I do?”

Mi lengua está pariendo en un sillón de enfermería lirios rotos. Cruje la pelvis de amarillo aceitando de si muertes utilitarias sin permiso y con algo que flamea y no es bandera ni sábanas. A lo mejor sea un ancla moribunda que alguna vez fue refugio de intentonas y de escapes.
De la laguna amniótica salen caminando cientos de escafandras vacías que no hallaron el lamento perdido. El lamento se oculta en el aire porque nadie sabe demasiado y él lo considera justicia si no hay reglas ni martillos que juzguen al deseo. Marchan hacia los árboles hervidos en la bruma, todo es caldo y este calor que ya no nos cree nada porque vivió siglos mirándonos mentir que íbamos a hacer algo alguna vez en abundancia. Si tuviera boca, este calor se reiría para siempre de los fórceps. Es tanto lo contenido, tanta la risa escondida en el cuerpo. Las pasiones ejercen mientras el calor se deja balancear por la marea, que te trae, te aleja y así hasta que ya no vuelvas y ya no te reciba volando pañuelos como palomas atadas.
Me esperan las fechas que nos deshicieron. Cada minuto adorna el almanaque, florean el tiempo, enmarcan el exilio supurado, las ostias enfermas, las uñas salidas de tanto cavar cajones, letreros, velas, zapatos y nunca hallar el lamento. Las escafandras ya están en el bosque y siguen buscando. Todo continua, todo crece, los cactus y los hijos, el taller, el remedio. Leva la vida esperando el horno, saltan los cachorros las vallas del encierro y es todo mucho más de lo mismo en el corral del universo. La fisión no crea, destila tiempo y alcoholiza el espacio. Vuelvo a la música de siempre: Funeral, por nombrar un disco y Wake up, por decir un tema.

Bit

marzo 13, 2007

– Está más linda que nunca.
– Si… parece dormida

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