Abandonó los papeles mientras se iban carbonizando. Dejó atrás todo: palabras, signos y las más ideales historias aún no escritas.
Huyó como lo hacía siempre de los placeres.
Luego, desde lejos, desde bien lejos, y viendo como se elevaban las llamas, pensó en describir esa furia y al miedo, pero las oraciones se le resbalaban asustadas por entre los dedos y tuvo que contentarse con un mirar indolente y desgraciado, con oír el crepitar de su fueguito, que ya se iba extinguiendo, y con no sentir más que el lamento azul que se le aparecía de a ratos.
Las estaciones pasaban como trenes, insultantemente ajenas, y las novelas seguían sin crecer, como si las llamas las hubieran arrancado de raíz en una profilaxis ridícula hacia el amor.
Atrapado por nuevos espejismos, y más resistente a la locura ajena que a la propia, sintió que aquellos relatos aparentes formaban un vacío denso y celular, y notó, en la soledad que le reflejaba ese humo, la Némesis de su desmesura. Entendió. Que cuando finalmente las musas lo perdonaran, ya sería demasiado tarde. Supo que cuando pudiera volver a escribir, ya no habría ojos, ni pieles, ni lágrimas, ni almas salvajes que quisieran regresar. Supo que estaría solo en ese infierno de fuegos sin sentido. Supo que ya nadie volvería. Ni a leerle las historias, ni a sanarle las heridas.
Junio 7, 2006 a las 5:02 am |
Detrás de tan excelsa prosa se esconde un craso error: los fósforos pueden reutilizarse. Se le afina la punta que no está chamuscada y hacen las veces de magníficos mondadientes.
Junio 7, 2006 a las 5:03 am |
¡Jo! ¡Soy la primera de la fila! siempre que vengo ya hay una cola de cuatros cuadras…
Junio 7, 2006 a las 4:24 pm |
donde estuviste nena?
que sea la última vez que te vas sin avisar
brasevisssto.
Junio 8, 2006 a las 2:11 am |
Estuvo de gira, digamos. No nena?
Junio 8, 2006 a las 2:38 am |
Se enteró tarde.
Junio 8, 2006 a las 2:42 am |
Fe de erratas: Donde dice”Entendió. Que cuando finalmente…” debe decir “Entendió que, cuando finalmente…”
Junio 8, 2006 a las 5:00 am |
¿Acaso es un crimer prender fuego a las propias historias? Quizá la destrucción es a veces necesaria para al final encontrar, entre las cenizas, aquello único que merecía sobrevivir, purificado por el fuego, endurecido, y transmutado en oro puro.
Que las musas me perdonen.
Junio 8, 2006 a las 5:01 am |
(Huy, escribí crimer en vez de crimen.)
Junio 8, 2006 a las 2:28 pm |
Ay, Luc.. me dicen al oido que te conteste que si lo transformamos en mondadientes, ya no sería más un fósforo…
deapoco, si. Mil disculpas. Quilombitos varios, etcs..
Oz, de Gira o de Giro… please!
Razor, siempre es tarde.
Aste, usted no quiere más puntos en mi vida o me parece a mí?
Andro, sos un sol.
Junio 8, 2006 a las 4:53 pm |
tiene razón Andrómedo….mas cuando lo unico que uno tiene, en vez de historia…son prontuarios.
Junio 8, 2006 a las 7:48 pm |
Las musas no perdonan, para ellas la culpa no existe. El olvido duele más, a los que tienen memoria, claro. Los otros pueden no entender… y ni falta que hace.
Besos y regresos.
Junio 9, 2006 a las 7:15 pm |
Nunca, pero nunca, nunca del todo, hay que huir de los placeres.
Preguntale al conde que de eso la manya lunga
Junio 10, 2006 a las 2:26 pm |
ay… deditos en la llaga, que le dicen…
Junio 12, 2006 a las 2:07 pm |
Duda, a veces sí hace falta (faltísima) entender.
Clari, ay… no sé qué contestarte.
Moro, queteparió…
Junio 12, 2006 a las 4:15 pm |
Es que algunos andan por la vida olvidando porque no tienen conciencia, esos, nunca pero nunca, nunca, van a entender.
Besos solidarios.